Interior con amapola, acrílico de María Jesús Pérez Vilar

La artista

Pintar lo que se ve. También lo invisible.

No sabría decir cuándo comencé a pintar; creo que lo hacía desde que fui capaz de reflexionar sobre lo que me rodeaba. Creo en el proceso interior previo, aunque ante el lienzo en blanco intervengan las circunstancias, el azar, el juego y el ánimo.

Formada en Bellas Artes en Santa Cruz de Tenerife y en la Universidad Complutense de Madrid, su trabajo se mueve entre la figuración y la abstracción. En él aparecen cipreses, puertas, frutos, rostros y aves como signos de un mundo que transita entre la realidad, el sueño y la palabra.

Aspiro a que mis cuadros se vean como poemas visuales que reflejen la unión entre la poesía y la pintura, como lo es el horizonte al mar.

Desde 1975Exponiendo
TenerifeEstudio
Color y símboloLenguaje

Obra seleccionada

El color como lugar.

Series, símbolos y atmósferas de una trayectoria en continua evolución. Cada imagen conserva su proporción original; el encuadre solo acerca la mirada.

Obra de María Jesús Pérez Vilar en tonos azules
Espacios interiores
Lágrimas para Rimbaud
Lágrimas para Rimbaud
Tondo de María Jesús Pérez Vilar
Tondos
Alados, obra de María Jesús Pérez Vilar
Alados
Luna para celacanto
Luna para celacanto

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Pintura y poesía

«Las aguas del corazón impulsan sus mareas.»
Dylan Thomas · La luz irrumpe donde ningún sol brilla

Trayectoria reciente

La obra sigue latiendo.

Exposiciones que prolongan el diálogo entre naturaleza, memoria, literatura y pintura.

Arthur Rimbaud

«Yo es otro.»

La pintura como una puerta: del mundo hacia dentro y de la memoria hacia la luz.